domingo, 30 de noviembre de 2014

sueño 003

El sueño empieza de manera confusa. Estaba sentado en una a avenida cerca a mi casa, gente venia a hablarme y decirme cosas, algunos eran tipos con pinta de brasileños pobres bastante intimidantes. Yo respondía a su nonsense con indiferencia y algo de soberbia hasta que me di cuenta de lo que me estaba pasando: una maldición había caído sobre mi, alguien me la habia enviado tal vez, tengo mis sospechosos. La maldición dictaba que cuando inicie el verano (faltaban horas para el inicio del verano) vendrían estos hombres brasileños a cortarme una extremidad, pero la maldición era muy fuerte así que probablemente me cortarían las dos piernas o incluso las cuatro extremidades. Me dio miedo y huí a casa.


Mi casa era distinta a como siempre ha sido, quedaba en una calle bonita en subida llena de arboles y autos y casas de colores. Mi cuarto estaba en el primer piso y tenia ventanas hacia varias direcciones. Era un cuarto con el techo muy alto y estaba lleno de cosas, se veia muy bonito y bien decorado, me alegraba tener un cuarto tan bonito. No sabía qué hacer, sentí que los tipos podían verme por las ventanas así que me eche en el piso, me sentí desesperado, sentí que tal vez era una mentira lo de la maldición y estaba paranoico sin razón. Decidí escapar. Debía ir muy lejos. Fui a tomar una combi, me asustó la posibilidad de cruzarme con esos tipos me asustó pero felizmente eso no pasó.


Ese día en la tarde tenía clases de filosofía en la católica, no entiendo por qué si debía escapar terminé yendo, era clarísimo que los tipos me atraparían después de la clase para cortarme las piernas. Le conté a la profesora lo que me había pasado y, asustada, cerró puertas y cortinas. Pensamos en llamar a la policía, pero las maldiciones y brujerías no son asuntos que ellos traten. La clase terminó y me fuí con alguna amiga, no sé cuál, a un centro comercial. El primer piso era como un centro comercial cualquiera, con tiendas y restaurantes baratos. El segundo piso tenia restaurantes más lujosos y el tercero, restaurantes demasiado lujosos, había ahí un show en vivo en el que Alan García cantaba con un traje verde. A estas alturas del sueño ya me había dado cuenta que estaba soñando, sabía que podia elegir entre acabar con el sueño y despertar, o volar a otro lugar para escapar de mi destino. Sin embargo preferí lidiar con él y escapar de la mutilación como una persona normal.


Manejaba por la via expresa hacia barranco para encontrarme con alguien, en vez de metropolitano en el medio, había un río. En algun momento ya no estaba en la ciudad sino por una carretera sinuosa por unos cerros que subían. Era de noche y habían varios ciclistas, estaba asustado porque mis luces no alumbraban y tenía miedo de matarlos o de caerme por el cerro. Luego de un viaje largo, llegué a la costa de Arequipa, a una cabaña sobre un acantilado en la costa de Arequipa. Me sentí a salvo en la cabaña, me sentí contento porque, pese a que haya sido por escapar de una maldición, por fin había alcanzado la libertad y la soledad. Todas mis acciones iban a ser para sobrevivir en la cabaña y eso estaba bien, encontre unos pecesitos y los tenía en la mano con un poco de agua. Pasé un año en la cabaña, y alguien me hizo saber que este año habían decidido no mutilarme, porque la maldición se renovaba cada verano, tenía 365 días para no preocuparme. Bajé a pie de donde estaba mi cabaña y fuí río arriba, estaba mas caudaloso que antes. Entre unas piedras había un estanque y en ese estanque estaban los peces mas hermosos que he visto en mi vida, en sueños o no, parecían ajolotes pero eran peces de todos los colores, dejé algunos de los peces que tenía en la mano en el estanque y seguí caminando río arriba. Pensé en volver algún día a fotografiar esos peces.


Llegue a la casa del fundo Jiguay y entré a la cocina. Puse mis peces en un frasco de vidrio con agua y mientras hacía esto boté muchas cosas de los reposteros. Alvaro se molestó conmigo pero lo arreglé y se le pasó un poco. Desperté. El sueño más realista que he tenido en mi vida

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