domingo, 21 de diciembre de 2014
letters of last resort
el dia del fin del mundo, yo voy a ir a tu casa. voy a tocar la puerta de la calle y gritar hasta que me escuches. luego saldras y me abrirás la puerta, nos daremos un abrazo porque sabemos que es el fin del mundo. me dejarás pasar y fumaremos un porro como un dia cualquiera, tal vez en el día del fin del mundo el porro sea mío. luego vamos a dormir y yo te daré algunos besos en el pecho, tú vas a sonreír y yo seguiré nervioso, nervioso por el fin del mundo. ya no vamos a pensar en nuestros padres ni en nuestras madres ni en todas esas cosas a las que no nos hemos adaptado, ya no vamos a soñar ni hacer planes de mover masas, es el fin del mundo y solo estaremos nosotros en tu cama, yo solo quiero pasar el fin del mundo contigo, tal vez podremos sobrevivir una vez más. cuando el fin del mundo sea inminente, saldremos, luego de haberte besado por horas, a fumar otro porro en el malecón (esta vez será tuyo) y veremos líneas de colores en el cielo. entonces te daré la mano y el mundo llegará a su fin.
lunes, 15 de diciembre de 2014
salvar a un hermano
[esta es una conversación que tuve con mi hermanito de 6 años en el baño, antes de lavarnos los dientes]
"Qué haces si tu hermano se muere?"
- intentaría salvarlo para que no se muera
"Qué haces si no puedes salvarlo?"
- tendría que aceptar lo que pase
"Te pondrías triste?"
- sí, muy triste
"Por cuánto tiempo estarías triste?"
- hasta que yo también esté con mi hermano. solo estaría feliz si me muero junto a mi hermano.
"Qué haces si tu hermano se muere?"
- intentaría salvarlo para que no se muera
"Qué haces si no puedes salvarlo?"
- tendría que aceptar lo que pase
"Te pondrías triste?"
- sí, muy triste
"Por cuánto tiempo estarías triste?"
- hasta que yo también esté con mi hermano. solo estaría feliz si me muero junto a mi hermano.
viernes, 5 de diciembre de 2014
sueño 006
mi recuerdo del sueño empieza conmigo llegando a una casa donde aparentemente vivía, era una casa antigua y larga donde vivian varias personas (como en una pension) tambien habian muchos animales. luego de pasar por la sala llego a la cocina donde habían gatos peleandose con perros. terminé en medio de la pelea y recibi mordiscos y arañazos. luego un gato se prendió conmigo y aunque no me atacaba me hacía daño, estaba sobre mí y con sus garras y cada vez que me movía me las clavaba, le tenía mucho miedo y me quedaba inmovil. intentaba comunicarme con el de manera telepática, según yo los gatos entienden esas cosas. luego tenía raspones y cicatrices en los brazos.
hay una transición a otro sueño (o tal vez el mismo, porque seguía con las cicatrices) en el que estoy manejando hacia la católica, en vez de doblar por venezuela con riva aguero doblo por universitaria y la pista no está, todo está lleno de tierra y trochas. tengo una camioneta así que normal, voy, pero en algún punto el camino se divide en dos, uno si quieres seguir por universitara y otro si quieres doblar para darle la vuelta a la católica, yo elegí doblar para entrar por la puerta de atrás y estacionarme más cerca de donde iba a ir. el problema con este camino es que tenía una parte con dos palos de unos 15 centímetros de grosor por los que tenía que pasar sobre un charco de agua muy profundo, logré colocar las llantas de adelante, habían unos tipos en una combi mas allá que me alentaban a hacerlo e intentaban guiarme, luego de dudar unas cuantas veces y retroceder y avanzar, seguí. pero calculé mal y la camioneta se cayó al agua (lo gracioso es que vi la caída en tercera persona, yo no estaba dentro del auto en ese momento). a mi costado pasó una grúa pero no me ayudó. "esto no puede estar pasando" pensé, no sé de donde me salió la fuerza pero yo solo jalé el carro del charco y solo salió el chasis del carro, la carrocería había desaparecido, no tenía explicación para eso "esto no puede estar pasando, debe ser un sueño" y desperté.
desperté y volví a ir a la católica por la misma ruta, esta vez estacioné la camioneta para pensar mejor como pasaría, pero la camioneta desapareció. había un camión cuya cabeza era muy parecida a mi carro e incluso pude abrirlo con mi llave, pero su interior era muy moderno así que me bajé. no entendía qué habia pasado con mi carro, caminé y me encontré con Alina que caminaba con otro chico, la saludé y me miró raro, pensé que estaba interrumpiendo algo o que en realidad no nos conocíamos. le conté de mis sueños (ya no tenía las cicatrices) y que había perdido mi carro, fuimos a fumar, fumamos fuera de una tienda que vendía cosas del tarot. estabamos en bellavista, ya no en pando. frente a la tienda había una chocera donde me pareció ver mi carro, pero era una combi pequeña. terminamos de fumar y Alina me dijo que recoja sus cosas, no sabía cuales eran sus cosas así que recogí su dni, una baraja del tarot (que era muy extraña, la mitad eran cartas normales, la otra mitad eran cartas con fotos pornográficas) y un cartel de la tienda (no recuerdo qué decía pero decía algo gracioso). cuando me iba caminando, una señora de la tienda me detuvo y me quitó las cartas y el cartel, se quejó de los estudiantes de la católica.
desperté de nuevo en mi casa, en la sala estaba mi ex novia y una amiga, en el patio había un auto que lucía como el mio pero por atrás era una minivan, detrás había otro auto. volví a la sala y empecé a besar a mi ex, empecé a tener sexo con ella mientras nuestra amiga también participaba pero no del todo, se excusaba diciendo que tenía novio (tiene novio). terminamos y me fui al baño, cuando salgo del baño estaban mis hermanitos con dos niños más, tocaban la puerta, llegaron mis padres en un taxi, les pregunté por el carro, mi mamá me dijo que se lo había prestado a su jefa, porque tenía un bmw y no quería usarlo todos los días. mi papá me dijo que tenía una noticia, mi mamá estaba embarazada de nuevo (imposible, tiene las trompas ligadas). jugando con mis hermanitos estaba una niña muy pequeña con vestido de princesa, fuimos al patio a enseñarle a montar con esos patines que tienen las llantas de dos en dos.
fin del sueño, sueño muy raro pero interesante.
hay una transición a otro sueño (o tal vez el mismo, porque seguía con las cicatrices) en el que estoy manejando hacia la católica, en vez de doblar por venezuela con riva aguero doblo por universitaria y la pista no está, todo está lleno de tierra y trochas. tengo una camioneta así que normal, voy, pero en algún punto el camino se divide en dos, uno si quieres seguir por universitara y otro si quieres doblar para darle la vuelta a la católica, yo elegí doblar para entrar por la puerta de atrás y estacionarme más cerca de donde iba a ir. el problema con este camino es que tenía una parte con dos palos de unos 15 centímetros de grosor por los que tenía que pasar sobre un charco de agua muy profundo, logré colocar las llantas de adelante, habían unos tipos en una combi mas allá que me alentaban a hacerlo e intentaban guiarme, luego de dudar unas cuantas veces y retroceder y avanzar, seguí. pero calculé mal y la camioneta se cayó al agua (lo gracioso es que vi la caída en tercera persona, yo no estaba dentro del auto en ese momento). a mi costado pasó una grúa pero no me ayudó. "esto no puede estar pasando" pensé, no sé de donde me salió la fuerza pero yo solo jalé el carro del charco y solo salió el chasis del carro, la carrocería había desaparecido, no tenía explicación para eso "esto no puede estar pasando, debe ser un sueño" y desperté.
desperté y volví a ir a la católica por la misma ruta, esta vez estacioné la camioneta para pensar mejor como pasaría, pero la camioneta desapareció. había un camión cuya cabeza era muy parecida a mi carro e incluso pude abrirlo con mi llave, pero su interior era muy moderno así que me bajé. no entendía qué habia pasado con mi carro, caminé y me encontré con Alina que caminaba con otro chico, la saludé y me miró raro, pensé que estaba interrumpiendo algo o que en realidad no nos conocíamos. le conté de mis sueños (ya no tenía las cicatrices) y que había perdido mi carro, fuimos a fumar, fumamos fuera de una tienda que vendía cosas del tarot. estabamos en bellavista, ya no en pando. frente a la tienda había una chocera donde me pareció ver mi carro, pero era una combi pequeña. terminamos de fumar y Alina me dijo que recoja sus cosas, no sabía cuales eran sus cosas así que recogí su dni, una baraja del tarot (que era muy extraña, la mitad eran cartas normales, la otra mitad eran cartas con fotos pornográficas) y un cartel de la tienda (no recuerdo qué decía pero decía algo gracioso). cuando me iba caminando, una señora de la tienda me detuvo y me quitó las cartas y el cartel, se quejó de los estudiantes de la católica.
desperté de nuevo en mi casa, en la sala estaba mi ex novia y una amiga, en el patio había un auto que lucía como el mio pero por atrás era una minivan, detrás había otro auto. volví a la sala y empecé a besar a mi ex, empecé a tener sexo con ella mientras nuestra amiga también participaba pero no del todo, se excusaba diciendo que tenía novio (tiene novio). terminamos y me fui al baño, cuando salgo del baño estaban mis hermanitos con dos niños más, tocaban la puerta, llegaron mis padres en un taxi, les pregunté por el carro, mi mamá me dijo que se lo había prestado a su jefa, porque tenía un bmw y no quería usarlo todos los días. mi papá me dijo que tenía una noticia, mi mamá estaba embarazada de nuevo (imposible, tiene las trompas ligadas). jugando con mis hermanitos estaba una niña muy pequeña con vestido de princesa, fuimos al patio a enseñarle a montar con esos patines que tienen las llantas de dos en dos.
fin del sueño, sueño muy raro pero interesante.
domingo, 30 de noviembre de 2014
sueño 003
El sueño empieza de manera confusa. Estaba sentado en una a avenida cerca a mi casa, gente venia a hablarme y decirme cosas, algunos eran tipos con pinta de brasileños pobres bastante intimidantes. Yo respondía a su nonsense con indiferencia y algo de soberbia hasta que me di cuenta de lo que me estaba pasando: una maldición había caído sobre mi, alguien me la habia enviado tal vez, tengo mis sospechosos. La maldición dictaba que cuando inicie el verano (faltaban horas para el inicio del verano) vendrían estos hombres brasileños a cortarme una extremidad, pero la maldición era muy fuerte así que probablemente me cortarían las dos piernas o incluso las cuatro extremidades. Me dio miedo y huí a casa.
Mi casa era distinta a como siempre ha sido, quedaba en una calle bonita en subida llena de arboles y autos y casas de colores. Mi cuarto estaba en el primer piso y tenia ventanas hacia varias direcciones. Era un cuarto con el techo muy alto y estaba lleno de cosas, se veia muy bonito y bien decorado, me alegraba tener un cuarto tan bonito. No sabía qué hacer, sentí que los tipos podían verme por las ventanas así que me eche en el piso, me sentí desesperado, sentí que tal vez era una mentira lo de la maldición y estaba paranoico sin razón. Decidí escapar. Debía ir muy lejos. Fui a tomar una combi, me asustó la posibilidad de cruzarme con esos tipos me asustó pero felizmente eso no pasó.
Ese día en la tarde tenía clases de filosofía en la católica, no entiendo por qué si debía escapar terminé yendo, era clarísimo que los tipos me atraparían después de la clase para cortarme las piernas. Le conté a la profesora lo que me había pasado y, asustada, cerró puertas y cortinas. Pensamos en llamar a la policía, pero las maldiciones y brujerías no son asuntos que ellos traten. La clase terminó y me fuí con alguna amiga, no sé cuál, a un centro comercial. El primer piso era como un centro comercial cualquiera, con tiendas y restaurantes baratos. El segundo piso tenia restaurantes más lujosos y el tercero, restaurantes demasiado lujosos, había ahí un show en vivo en el que Alan García cantaba con un traje verde. A estas alturas del sueño ya me había dado cuenta que estaba soñando, sabía que podia elegir entre acabar con el sueño y despertar, o volar a otro lugar para escapar de mi destino. Sin embargo preferí lidiar con él y escapar de la mutilación como una persona normal.
Manejaba por la via expresa hacia barranco para encontrarme con alguien, en vez de metropolitano en el medio, había un río. En algun momento ya no estaba en la ciudad sino por una carretera sinuosa por unos cerros que subían. Era de noche y habían varios ciclistas, estaba asustado porque mis luces no alumbraban y tenía miedo de matarlos o de caerme por el cerro. Luego de un viaje largo, llegué a la costa de Arequipa, a una cabaña sobre un acantilado en la costa de Arequipa. Me sentí a salvo en la cabaña, me sentí contento porque, pese a que haya sido por escapar de una maldición, por fin había alcanzado la libertad y la soledad. Todas mis acciones iban a ser para sobrevivir en la cabaña y eso estaba bien, encontre unos pecesitos y los tenía en la mano con un poco de agua. Pasé un año en la cabaña, y alguien me hizo saber que este año habían decidido no mutilarme, porque la maldición se renovaba cada verano, tenía 365 días para no preocuparme. Bajé a pie de donde estaba mi cabaña y fuí río arriba, estaba mas caudaloso que antes. Entre unas piedras había un estanque y en ese estanque estaban los peces mas hermosos que he visto en mi vida, en sueños o no, parecían ajolotes pero eran peces de todos los colores, dejé algunos de los peces que tenía en la mano en el estanque y seguí caminando río arriba. Pensé en volver algún día a fotografiar esos peces.
Llegue a la casa del fundo Jiguay y entré a la cocina. Puse mis peces en un frasco de vidrio con agua y mientras hacía esto boté muchas cosas de los reposteros. Alvaro se molestó conmigo pero lo arreglé y se le pasó un poco. Desperté. El sueño más realista que he tenido en mi vida
Mi casa era distinta a como siempre ha sido, quedaba en una calle bonita en subida llena de arboles y autos y casas de colores. Mi cuarto estaba en el primer piso y tenia ventanas hacia varias direcciones. Era un cuarto con el techo muy alto y estaba lleno de cosas, se veia muy bonito y bien decorado, me alegraba tener un cuarto tan bonito. No sabía qué hacer, sentí que los tipos podían verme por las ventanas así que me eche en el piso, me sentí desesperado, sentí que tal vez era una mentira lo de la maldición y estaba paranoico sin razón. Decidí escapar. Debía ir muy lejos. Fui a tomar una combi, me asustó la posibilidad de cruzarme con esos tipos me asustó pero felizmente eso no pasó.
Ese día en la tarde tenía clases de filosofía en la católica, no entiendo por qué si debía escapar terminé yendo, era clarísimo que los tipos me atraparían después de la clase para cortarme las piernas. Le conté a la profesora lo que me había pasado y, asustada, cerró puertas y cortinas. Pensamos en llamar a la policía, pero las maldiciones y brujerías no son asuntos que ellos traten. La clase terminó y me fuí con alguna amiga, no sé cuál, a un centro comercial. El primer piso era como un centro comercial cualquiera, con tiendas y restaurantes baratos. El segundo piso tenia restaurantes más lujosos y el tercero, restaurantes demasiado lujosos, había ahí un show en vivo en el que Alan García cantaba con un traje verde. A estas alturas del sueño ya me había dado cuenta que estaba soñando, sabía que podia elegir entre acabar con el sueño y despertar, o volar a otro lugar para escapar de mi destino. Sin embargo preferí lidiar con él y escapar de la mutilación como una persona normal.
Manejaba por la via expresa hacia barranco para encontrarme con alguien, en vez de metropolitano en el medio, había un río. En algun momento ya no estaba en la ciudad sino por una carretera sinuosa por unos cerros que subían. Era de noche y habían varios ciclistas, estaba asustado porque mis luces no alumbraban y tenía miedo de matarlos o de caerme por el cerro. Luego de un viaje largo, llegué a la costa de Arequipa, a una cabaña sobre un acantilado en la costa de Arequipa. Me sentí a salvo en la cabaña, me sentí contento porque, pese a que haya sido por escapar de una maldición, por fin había alcanzado la libertad y la soledad. Todas mis acciones iban a ser para sobrevivir en la cabaña y eso estaba bien, encontre unos pecesitos y los tenía en la mano con un poco de agua. Pasé un año en la cabaña, y alguien me hizo saber que este año habían decidido no mutilarme, porque la maldición se renovaba cada verano, tenía 365 días para no preocuparme. Bajé a pie de donde estaba mi cabaña y fuí río arriba, estaba mas caudaloso que antes. Entre unas piedras había un estanque y en ese estanque estaban los peces mas hermosos que he visto en mi vida, en sueños o no, parecían ajolotes pero eran peces de todos los colores, dejé algunos de los peces que tenía en la mano en el estanque y seguí caminando río arriba. Pensé en volver algún día a fotografiar esos peces.
Llegue a la casa del fundo Jiguay y entré a la cocina. Puse mis peces en un frasco de vidrio con agua y mientras hacía esto boté muchas cosas de los reposteros. Alvaro se molestó conmigo pero lo arreglé y se le pasó un poco. Desperté. El sueño más realista que he tenido en mi vida
martes, 21 de octubre de 2014
viernes, 3 de octubre de 2014
La gente da por sentado a los chóferes de bus, nunca piensan demasiado en nosotros, en nuestra importancia. Nadie se pone a pensar en aquel hombre cuyo trabajo es llevar al resto a su trabajo, y que cuando el trabajo del resto termina, sigue siendo su trabajo llevarlos de regreso. Nadie piensa en que cuando el chófer guarda el bus en el depósito, se va caminando a casa. Solo se acuerdan de nosotros cuando no estamos, o cuando chocamos.
El choque de un bus nunca es una ocurrencia casual, siempre es el desenlace de una serie de eventos que llevan al chófer a esa situación. En mi caso no fue distinto, todo ocurrió de la manera que siempre ocurre. El lunes fue normal; a la hora del desayuno, los colegas hablaban emocionados del paro del miércoles, algunos irían al parque con sus hijos, otros planeaban decirle a sus esposas que no acatarían el paro para visitar a sus amantes, yo realmente no sabía qué hacer el miércoles, en nuestra empresa nos mantenemos al margen de las causas políticas de los paros, el Gerente es bastante considerado y recompensa bien nuestro trabajo, tenemos suerte. Para nosotros, el día de paro es simplemente una pequeña vacación, tampoco era algo casual que fuese un miércoles, estos son los días de menor ganancia, chóferes y taxistas lo saben muy bien. El resto del día fue bastante tranquilo, los muelles delanteros ya habían sido cambiados y el Scania se manejaba suave de nuevo, aunque un sonido extraño aparecía cada vez que no frenaba lo suficiente antes de pasar por un bache, quizás eran las abrazaderas mal ajustadas. En la noche subió una señora a contarle a los pasajeros la historia de su hija enferma, tenía una enfermedad muy extraña que la mantenía postrada en la cama, por lo que entendí era una especie de septicemia que no la abandonaba ni se la llevaba,solo la mantenía sufriendo y sangrando pus, cuando uno maneja un bus se encuentra con muchas historias de gente que pide dinero, algunas buenas, otras muy malas, algunas ciertas y por lo general muchos cuentos que repiten los mismos tipos y una y otra vez; luego de muchos años, era la primera vez que la historia de alguien me conmovía tanto, quería darle dinero, no pude, bajó por la puerta de atrás.
El martes la gente estaba muy agitada, una tonta conversación sobre política se convirtió en una discusión y el desayuno se volvió amargo, no me gusta escuchar a la gente cuando se toma muy en serio las cosas. Por la mañana, los estudiantes, los jóvenes, no querían mostrar sus identificaciones y sin embargo querían gozar de beneficios, las viejas gritaban cuando aceleraba muy rápido y cuando el tráfico no me dejaba avanzar; en la tarde subieron un par de adictos por la puerta de atrás y empezaron a hacer escándalo, uno de ellos le faltó el respeto a una señorita, un policía tuvo que intervenir. Tardé en agarrar el sueño esa noche, este mes Martha no esta vendiendo mucho y vamos a tener problemas para pagar la cuota del banco, la vez pasada la llamaron por teléfono.
El día del paro pude dormir un rato más, y tomar desayuno con los chicos antes de que se vayan al colegio, en las noticias pasaban imágenes de la gente atolondrada en los paraderos viendo la manera de subirse a una camioneta o pagar un taxi entre varios porque cobraban el doble de una tarifa normal, ratas. El paro era casi total, me recordó a los paros cuando era joven y renegaba de los paros porque no tenía cómo ir a estudiar, en esa época no hubiera ententido; ahora ya no tengo la edad para andar en cambalaches de protestas pero las entiendo. Se habla en televisión de un incidente con piedras y lunas rotas en el Óvalo de Santa Anita y me pongo un poco nervioso. Los chicos se fueron al colegio con Martha y no sé qué hacer ahora, no estoy acostumbrado a estar solo en casa, en especial desde que falleció mi mujer. Salí como hacia el mercado y me encontré con el viejo Agustín, no hablábamos hace mucho y nos estuvimos poniendo al día. Me invitó una cerveza y le invité una cerveza, dejé de pensar en el paro y en el banco.
..............................CONTINUARÁ
El choque de un bus nunca es una ocurrencia casual, siempre es el desenlace de una serie de eventos que llevan al chófer a esa situación. En mi caso no fue distinto, todo ocurrió de la manera que siempre ocurre. El lunes fue normal; a la hora del desayuno, los colegas hablaban emocionados del paro del miércoles, algunos irían al parque con sus hijos, otros planeaban decirle a sus esposas que no acatarían el paro para visitar a sus amantes, yo realmente no sabía qué hacer el miércoles, en nuestra empresa nos mantenemos al margen de las causas políticas de los paros, el Gerente es bastante considerado y recompensa bien nuestro trabajo, tenemos suerte. Para nosotros, el día de paro es simplemente una pequeña vacación, tampoco era algo casual que fuese un miércoles, estos son los días de menor ganancia, chóferes y taxistas lo saben muy bien. El resto del día fue bastante tranquilo, los muelles delanteros ya habían sido cambiados y el Scania se manejaba suave de nuevo, aunque un sonido extraño aparecía cada vez que no frenaba lo suficiente antes de pasar por un bache, quizás eran las abrazaderas mal ajustadas. En la noche subió una señora a contarle a los pasajeros la historia de su hija enferma, tenía una enfermedad muy extraña que la mantenía postrada en la cama, por lo que entendí era una especie de septicemia que no la abandonaba ni se la llevaba,solo la mantenía sufriendo y sangrando pus, cuando uno maneja un bus se encuentra con muchas historias de gente que pide dinero, algunas buenas, otras muy malas, algunas ciertas y por lo general muchos cuentos que repiten los mismos tipos y una y otra vez; luego de muchos años, era la primera vez que la historia de alguien me conmovía tanto, quería darle dinero, no pude, bajó por la puerta de atrás.
El martes la gente estaba muy agitada, una tonta conversación sobre política se convirtió en una discusión y el desayuno se volvió amargo, no me gusta escuchar a la gente cuando se toma muy en serio las cosas. Por la mañana, los estudiantes, los jóvenes, no querían mostrar sus identificaciones y sin embargo querían gozar de beneficios, las viejas gritaban cuando aceleraba muy rápido y cuando el tráfico no me dejaba avanzar; en la tarde subieron un par de adictos por la puerta de atrás y empezaron a hacer escándalo, uno de ellos le faltó el respeto a una señorita, un policía tuvo que intervenir. Tardé en agarrar el sueño esa noche, este mes Martha no esta vendiendo mucho y vamos a tener problemas para pagar la cuota del banco, la vez pasada la llamaron por teléfono.
El día del paro pude dormir un rato más, y tomar desayuno con los chicos antes de que se vayan al colegio, en las noticias pasaban imágenes de la gente atolondrada en los paraderos viendo la manera de subirse a una camioneta o pagar un taxi entre varios porque cobraban el doble de una tarifa normal, ratas. El paro era casi total, me recordó a los paros cuando era joven y renegaba de los paros porque no tenía cómo ir a estudiar, en esa época no hubiera ententido; ahora ya no tengo la edad para andar en cambalaches de protestas pero las entiendo. Se habla en televisión de un incidente con piedras y lunas rotas en el Óvalo de Santa Anita y me pongo un poco nervioso. Los chicos se fueron al colegio con Martha y no sé qué hacer ahora, no estoy acostumbrado a estar solo en casa, en especial desde que falleció mi mujer. Salí como hacia el mercado y me encontré con el viejo Agustín, no hablábamos hace mucho y nos estuvimos poniendo al día. Me invitó una cerveza y le invité una cerveza, dejé de pensar en el paro y en el banco.
..............................CONTINUARÁ
viernes, 12 de septiembre de 2014
es la segunda vez que le paso, luego de 3 años
the same reckless rush
the same reckless turn
le alcanzó y le gritó
le habló de sus problemas, que los tenía más que él
le dijo que casi lo mata, creyó que exageraba
debe ser por sus problemas que se sentía a morir
no lo juzgó, también se sentía a morir
y le hubiera gustado que alguien como él borre sus problemas
sus gritos daban vueltas sobre lo mismo
entendió que su vida era mas dura que la suya
que ya es bastante dura de por sí
disculpe señor, con sinceridad
le dijo que no le sacaba la mierda por que era una criatura
en efecto lo es
the same reckless rush
the same reckless turn
le alcanzó y le gritó
le habló de sus problemas, que los tenía más que él
le dijo que casi lo mata, creyó que exageraba
debe ser por sus problemas que se sentía a morir
no lo juzgó, también se sentía a morir
y le hubiera gustado que alguien como él borre sus problemas
sus gritos daban vueltas sobre lo mismo
entendió que su vida era mas dura que la suya
que ya es bastante dura de por sí
disculpe señor, con sinceridad
le dijo que no le sacaba la mierda por que era una criatura
en efecto lo es
jueves, 4 de septiembre de 2014
cuchi
a veces creo que la vida no me da para lograr las cosas, solo para probar unos bocados y llenarme o vomitar. en todo ese proceso vienen manchas de sangre que no salen así no más de la tela del tiempo y del espacio. entonces creo que lo único que puede solucionarlo es la tijera. pero si se corta la tela quedan hilos sueltos que a nadie le gustan y que causan que la tela se desintegre en más pedacitos. un tijeretazo no es la solución para los problemas del tiempo y del espacio. tampoco el quitamanchas hecho de cenizas de carbón. nadie sabe como resolver esos problemas ni pelar una cebolla porque tiene mil cáscaras. nadie puede encontrar la lanilla roja ni hablar lunfardo.
el cetrero
son los últimos pajaritos del año y no traen noticias buenas. su vuelo se siente cansado y repetido, los pajaritos nuevos no logran llegar a la altura de las fregatas y albatrosses que abrieron los cielos alguna vez. los pájaros se arremolinan en ese viejo eucalipto que aunque enfermo está aún cubierto de hojas y su maleza se desprende a montones dejando ver su viejo interior de plata. el cetrero siente como sus pequeños no responden al giro de la soga y se calla. sabe que perdió su don de domador de fieras pero sigue consiguiendo corazones tiernos de ternera para alimentarles porque sabe que lo que cazan no es suficiente. la lluvia barre con los nidos de las urracas que en búsqueda de tierras cálidas migraron al este donde no les da la brisa del mar. el cetrero no entiende y busca respuestas en otras especies, los reptiles hurgan sus narices con sus lenguas y le son indiferentes, solo esperan que termine el invierno para que los loros pongan sus huevos y tengan algo de comer. los perros le siguen ladrando por las mañanas. los pajaros ya no son como antes y el cetrero, amigo de todas las aves del mundo, siente que perdió la magia. tal vez está equivocado y necesita un nuevo criadero, un nuevo guante, una nueva soga. tal vez es tiempo de comprar un nuevo pajarito
sábado, 7 de junio de 2014
pensar
ya olvidé qué pensé,
había pensado algo
tenía planeado escribir
cuando llegue a casa
pero el sonido de mis pasos
me distrajo
me gustó el sonido de mis pasos
y el futuro
eso era lo que quería escribir
al principio
había pensado algo
tenía planeado escribir
cuando llegue a casa
pero el sonido de mis pasos
me distrajo
me gustó el sonido de mis pasos
y el futuro
eso era lo que quería escribir
al principio
viernes, 6 de junio de 2014
amor a primera pista
Los carriles de la pista tienen no mas de 3 metros de ancho y no menos de 2. La pintura reflectiva mantiene a salvo a los conductores atentos y sorprende a los niños que viajan en el asiento de atrás. La linea amarilla es la división entre la vida y la muerte de la ciudad, como un salto generacional o geográfico según el enfoque que quieras darle. Las señoras han ido a visitar a sus hijos en el reformatorio, en unos años irán a visitarlos a la cárcel (si es que no la bombardea el Rey). Los carteles luminosos del bonito hotel de pasillos luminosos aparecen. Todo es más sencillo a ochenta (80) kilómetros por hora, la vida importa menos a esa velocidad y la muerte parece menos sorprendente.
lunes, 5 de mayo de 2014
honey pie
Despertó en su cama. No sabía el día ni la hora. Estaba en ropa interior, gran dolor de cabeza. Se levantó. Cayó a la cama. Minutos después lo consiguió. Tambaleándose, llego a la cocina y se sirvió un vaso de agua con azúcar, lo tomó de un trago y fue al baño. Se dio una ducha fría y al salir de la ducha a mirarse al espejo notó que tenía un punto verde en la espalda; más que un punto, una bola. Era una bola dura y brillante como el vidrio de las botellas de cerveza, no sabía como había llegado aquella bola a su espalda y no sabía como quitarla. Olvidó la bola y se puso ropa limpia pero arrugada. Repentinamente recordó que debía visitar a su novia. No sabía quién era, ni recordaba su nombre, pero sentía la necesidad. En la radiola sonaba Honey Pie de The Beatles y al oír honey pie, you're making me crazy, i'm in love, but i'm lazy, so want you please come home le dieron ganas quedarse esperando.
Paso horas oyendo Honey Pie, pero la novia nunca llegó y la bola empezaba a ser molesta, decidió ir al hospital. Bajó las escaleras del departamento en el centro que tenía desde que dejó la universidad, y casi instintivamente siguió el camino hacia el hospital, porque seguía sin recordar. Llegó a emergencias, y le enseñó la bola a un médico, se sentó en una camilla mientras el médico examinaba con desgano el bulto. Dijo que no había por qué preocuparse, pese a que la bola había crecido camino al hospital, le recetó una crema de eucalipto y lo mandó a casa. Fue a la farmacia a comprar la crema, encontró el cambio necesario para la crema en su bolsillo. Ni un centavo más, ni uno menos. Camino a su departamento se sentó en una plaza a ver a las palomas comerse las hormigas que iban en fila hacia una paleta caída mientras a una niña lloraba por su paleta. Ya amanecía y la bola ya tenía el tamaño de un puño, decidió volver.
Entro a su departamento tambaleándose de nuevo, se sentó en un sofá viejo a seguir oyendo la radiola y seguir esperando a su novia, era lo que había que hacer. Amanecía otra vez y la bola ya era del tamaño de un auto pequeño, no se giraba hacia ninguna parte y, dentro de la bola, alguien cantaba Honey Pie.
Paso horas oyendo Honey Pie, pero la novia nunca llegó y la bola empezaba a ser molesta, decidió ir al hospital. Bajó las escaleras del departamento en el centro que tenía desde que dejó la universidad, y casi instintivamente siguió el camino hacia el hospital, porque seguía sin recordar. Llegó a emergencias, y le enseñó la bola a un médico, se sentó en una camilla mientras el médico examinaba con desgano el bulto. Dijo que no había por qué preocuparse, pese a que la bola había crecido camino al hospital, le recetó una crema de eucalipto y lo mandó a casa. Fue a la farmacia a comprar la crema, encontró el cambio necesario para la crema en su bolsillo. Ni un centavo más, ni uno menos. Camino a su departamento se sentó en una plaza a ver a las palomas comerse las hormigas que iban en fila hacia una paleta caída mientras a una niña lloraba por su paleta. Ya amanecía y la bola ya tenía el tamaño de un puño, decidió volver.
Entro a su departamento tambaleándose de nuevo, se sentó en un sofá viejo a seguir oyendo la radiola y seguir esperando a su novia, era lo que había que hacer. Amanecía otra vez y la bola ya era del tamaño de un auto pequeño, no se giraba hacia ninguna parte y, dentro de la bola, alguien cantaba Honey Pie.
viernes, 31 de enero de 2014
zoologia humana
los hábitos de la especie
adaptada
a vivir en la luz
condenados a perder los ojos,
si pronto,
seguimos avanzando
hasta seleccionar
(artificialmente)
los corazones buenos de los malos
las mentes correctas
/
y los muchachos
perdidos con valium
en la calle de la vergüenza
comiendo perros y batidos
de aminoácidos esenciales
para no perder la batalla
o ser atropellado
por la última rueda del libro
dictado
repetido
instaurado en los cerebros
como la versión alpha
la que vino con falla
crítica
por que sin dinero
tú no te subes al bote
ni te miras al espejo
sin ver tu animal
del zodiaco
todas las noches
desde que dejaste de rezar
/
ahora culpas
a los colores
que derriten tu pecho
cada vez
que te espantas
y transformas tu cara,
—yo no puedo decir
—si estoy borracho
—o solo estoy rendido
—ante los límites
—del juicio
—de un primate
adaptada
a vivir en la luz
condenados a perder los ojos,
si pronto,
seguimos avanzando
hasta seleccionar
(artificialmente)
los corazones buenos de los malos
las mentes correctas
/
y los muchachos
perdidos con valium
en la calle de la vergüenza
comiendo perros y batidos
de aminoácidos esenciales
para no perder la batalla
o ser atropellado
por la última rueda del libro
dictado
repetido
instaurado en los cerebros
como la versión alpha
la que vino con falla
crítica
por que sin dinero
tú no te subes al bote
ni te miras al espejo
sin ver tu animal
del zodiaco
todas las noches
desde que dejaste de rezar
/
ahora culpas
a los colores
que derriten tu pecho
cada vez
que te espantas
y transformas tu cara,
—yo no puedo decir
—si estoy borracho
—o solo estoy rendido
—ante los límites
—del juicio
—de un primate
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