los hábitos de la especie
adaptada
a vivir en la luz
condenados a perder los ojos,
si pronto,
seguimos avanzando
hasta seleccionar
(artificialmente)
los corazones buenos de los malos
las mentes correctas
/
y los muchachos
perdidos con valium
en la calle de la vergüenza
comiendo perros y batidos
de aminoácidos esenciales
para no perder la batalla
o ser atropellado
por la última rueda del libro
dictado
repetido
instaurado en los cerebros
como la versión alpha
la que vino con falla
crítica
por que sin dinero
tú no te subes al bote
ni te miras al espejo
sin ver tu animal
del zodiaco
todas las noches
desde que dejaste de rezar
/
ahora culpas
a los colores
que derriten tu pecho
cada vez
que te espantas
y transformas tu cara,
—yo no puedo decir
—si estoy borracho
—o solo estoy rendido
—ante los límites
—del juicio
—de un primate
No hay comentarios:
Publicar un comentario